La cancha de golf está emplazada en el piedmont de los cerros Colorado y Loma Larga, en donde se distinguen principalmente dos tipos de suelo. Uno en la zona baja (primeros nueve hoyos) y que corresponde a un suelo netamente arcilloso. Podemos encontrar en todo este sector una estrata (capa) que va de los 50 cm a 1mt de una arcilla negra sumamente expansiva de muy malas características tanto para la construcción como para las labores agronómicas. El otro tipo de suelo, hacia las zonas más altas (segundos nueve hoyos), es de una arcilla de similares características (de color más pálido) pero con un mayor contenido rocoso. En su momento y en vista de las malas condiciones de suelo con que contábamos, se disidió “enchapar” o agregar una capa de 20 cm de espesor de un suelo, si bien no mucho menos arcilloso, libre de piedras de más de 12mm de diámetro. Así fueron harneados más de 80.000 m3 de tierra para agregar una capa, lo más homogénea posible, sobre la superficie existente. Esta práctica permite mejorar las condiciones para la preparación del suelo que recibirá posteriormente la semilla, pero no modifica en su totalidad las características originales del suelo existente. Por otra parte es muy difícil que esta capa tenga el espesor teórico en todas partes e incluso podrían haber sectores sin enchape, generándose zonas con tipos de suelo diferentes y que en algunos casos pueden presentar peores condiciones que sectores inmediatamente contiguos, para el crecimiento del césped.